Sandro H. Ortiz, un joven director de cine que comienza a despuntar internacionalmente.

B.C| Sandro, si exploramos dentro de ti, ¿a quién encontramos?

Muchas veces me hago la misma pregunta. Es difícil dar una definición a todas las cosas que me pasan por la cabeza. Hoy me puedo despertar siendo una persona o una versión de esa persona y, sin embargo, ser alguien completamente distinto por la noche al acostarme. Creo que dentro de mí encontraríamos a una persona que continúa buscando su lugar en la vida y en el mundo, un sujeto que sigue explorando los rincones de su mente y alma, para así encontrar su propia voz.

B.C|¿Cómo y cuándo nace en ti el gusto por el cine?

Es curioso ya que nunca me he considerado un cinéfilo. Solo recuerdo disfrutar del cine como un espectador más cuando era joven. Lo que sí tuve muy marcado desde siempre fue una pasión por contar historias. En aquellos tiempos solo conocía la literatura, por lo que trataba de explorar todo lo que esta tenía por ofrecerme. Cuando completé mi entrenamiento en escritura de guion, descubrí una nueva forma de narrar que terminó por cautivarme y desde entonces, he continuado nutriendo mis referentes, modelos y bagaje cinematográfico en general.

B.C|¿Cómo fueron tus inicios?

Muy espontáneos. Ya desde mi época universitaria, recuerdo que orbitaba naturalmente hacia la dirección, cuando no era yo quien la elegía, eran mis compañeros quienes me la proponían. Claro que en aquellos tiempos, recién uno está adquiriendo las herramientas y destrezas que podrá utilizar más adelante, sin embargo, la dirección ya me atraía sobremanera desde entonces. Por cosas de la vida, mi rubro profesional acabó siendo el montaje hasta que comencé a escribir y sacar adelante proyectos propios de manera independiente y recuperé la posibilidad de dirigir, cosa que asumí con tantísimo gusto.

B.C| Defínete como director.

Intento mantener una visión holística del proyecto, por supuesto esto no siempre es sencillo y es por ello por lo que cada vez que estoy dirigiendo, intento rodearme de personas capaces que me aporten y debatan. Siempre. El oficio del director me permite estar en un proceso de continuo aprendizaje y aquella sensación de estar dándole forma a algo que logrará trascender me transmite muchísima energía a nivel personal. Definiría mi estilo como uno desafiante, ya que siento la obligación moral de contar historias cuyas narrativas representen un ejercicio mental, un desafío para el espectador. Hacer que se cuestione, que participe y que no sea un simple intérprete pasivo sino que no deje de buscar la verdad en el relato que se le presenta.

B.C.| ¿Qué pretendes transmitir en cada trabajo?

Por encima de todo, una parte de mí. Cada uno de mis trabajos tiene un componente personal que luego evoluciona en algo con lo que el público puede identificarse a un nivel mucho más general. Para mí, el proceso de darle vida a un proyecto, desde que concibo la idea, la plasmo en papel y la pongo en escena, es un tanto catártico y exorcizante, e intento plasmar algo de los resultados de este proceso personal en mi trabajo. Soy un convencido de que la gente no va al cine únicamente a ver tramas, sino a que les cuenten una historia, el por qué ocurre lo que ven en la pantalla y cómo. Esto es lo que busco transmitir, no solo la historia de un personaje que pasa del punto A al punto B, sino la forma en la que ese trayecto lo cambia, en quién lo convierte y por qué.

B.C| ¿Cuál es tu mayor aspiración?

Poder alcanzar a más personas con mi trabajo. No solo por el tema de la exposición profesional, que siempre viene bien, por supuesto. Sino también por la sensibilidad con la que cada una pueda reaccionar a las historias que tengo por contar. Cambiar la forma en la que definimos a la audiencia, que no se trate tan solo de un agente pasivo sino que logre engancharse a las narrativas propuestas a un nivel mucho más profundo.

B.C| ¿Qué directores han influido en ti? ¿A quién admiras o consideras tu maestro?

Soy un gran seguidor del trabajo de Christopher Nolan. Sus películas siempre me han inspirado, sobre todo la manera en la que aborda géneros tan distintos entre sí, consiguiendo dejar en todos una huella indeleble de estilo. Su trabajo con actores me parece magnífico. Otro director a quien admiro es Nicolas Winding Refn, su puesta en escena es deslumbrante, me maravilla la forma en la que usa los colores y cómo consigue transmitir unas emociones y mensajes tan intensos a partir de ellos.

Ya más a nivel personal, no considero que tenga un maestro a nivel de dirección. Suelo fiarme más por mi instinto, apoyado en mi conocimiento técnico y la toma de decisiones a nivel de equipo. Cambian las cosas si es que hablamos de mi faceta de guionista y es que ahí sí que tengo una maestra a quien le debo mucho. Su nombre es Jimena Mernies y es una guionista y profesora de guion uruguaya quien ha sido la persona encargada de darme una mano con el tema correcciones y nuevas versiones de todos los guiones que llevo trabajando hasta ahora, incluidos los de ‘Metafísica’, mi primer cortometraje, y el de ’Reality Check’, que es el proyecto en el que me encuentro trabajando ahora.

B.C| Si hablamos de elegir una película… ¿Cuál sería? ¿Por qué?

“Inception” de Christopher Nolan. Me parece una película que funciona en muchos niveles distintos. Para empezar, una interpretación sublime por parte de Leonardo DiCaprio, que se complemente con un reparto coral que potencia cada aspecto de la narrativa. Ellen Page, Joseph Gordon-Levitt y Tom Hardy por mencionar unos cuantos, todos estupendos en sus papeles. La historia que seguimos es una concepción original, lo cual ya dice mucho en una industria plagada de reboots y remakes, y eso me parece una de las grandes cualidades de Nolan como guionista/director: la capacidad de encontrar un nicho de historias que, sin ser algo nuevo, proponen temas que no se encuentran en el imaginario colectivo en aquel momento. Por mencionar alguna cosa más, la música de Hans Zimmer y los efectos visuales que son ambos asombrosos. Me parece que es una de las películas basadas en un guion original más completas que se han realizado y el hecho de que a Nolan le haya tomado 10 años completar el guion ya habla del trabajo cualitativo y de preparación que tuvo que llevar a cabo. Un verdadero deleite.

B.C| ¿Qué opinas del panorama del cine español en la actualidad?

Hay motivos para mirar al futuro con esperanza. Veo mucha gente joven haciendo cosas ahora mismo, nuevos talentos y sobre todo, personas apostando por el cine joven e independiente. Es verdad que siempre existe esta dualidad entre el cine comercial y las opciones más alternativas, sin embargo, puedo decir a título personal que he notado un aumento cualitativo considerable en la primera lo cual me sorprende bastante. Positivamente, por supuesto. Luego, por el lado del cine alternativo e independiente, la calidad viene manteniéndose. Creo que es importante hacer buen cine ya que aquí es donde el público logra entender que esto va más allá de pretender ser tan solo entretenimiento. Conozco amigos que se han motivado a comenzar una carrera como cineastas tan solo por la influencia que tuvo en ellos el trabajo de reconocidos directores españoles como Almodóvar, Buñuel o de la Iglesia, por mencionarte unos cuantos. El cine es un espacio con una alta retroalimentación, el trabajo de los cineastas de ahora nutrirá el de que aquellos que vengan más adelante, por tanto la calidad narrativa presente en la actualidad del cine español la veo como un anuncio de que seguirán llegando cosas mejores.

B.C| Háblame de tu trayectoria profesional.

Hice un grado en Comunicación en Lima, Perú, ya que soy de allí. Empecé a trabajar en montaje como freelancer hasta que luego se me presentó la oportunidad de hacer un máster en Guion y Dirección en Blanquerna-Universitat Ramon Llull, así que vine aquí y a partir de ahí fue un no parar entre trabajos de montaje y proyectos propios, los cuales al principio quedaban solo en el papel, pero poco a poco me fui animando y terminé por decidirme a realizarlos. Hice prácticas con la gente de Minoría Absoluta y fue también una experiencia alucinante. Gente súper profesional y talentosa, me sirvió mucho para contactar con personas del medio que siempre es importante. También a nivel más independiente he participado en distintos rodajes de proyectos estudiantiles como supervisor de script, montador, ayudante de dirección o de fotografía.

B.C| Lo más gratificante y lo más frustrante.

Lo más gratificante para mí es la posibilidad de trabajar con distintas personas, teniendo a la vez, la posibilidad de aprender de cada una de ellas, la noción de equipo, el ir más allá de ser solo un nombre o un cargo en los créditos y en cambio quedarte con todo el aprendizaje, el conocimiento y los buenos momentos compartidos. Personalmente, encuentro esto como lo más gratificante hasta ahora en mi experiencia audiovisual.

Por otra parte, si tengo que hablar de lo más frustrante, pues eso sería el proceso de financiación. Ahora mismo me muevo en una zona gris en la que todavía no tengo determinado nivel de prestigio asociado a mi nombre, pero tampoco soy un estudiante que disponga de una escuela que lo avale o le facilite recursos. Todo esto se traduce en dificultades para conseguir los recursos económicos óptimos que muchas veces son necesarios para sacar adelante distintos proyectos. No es algo que permita convertirse un gran obstáculo en mi camino, sin embargo, sí reconozco que puede ser un inconveniente en ocasiones. Uno bueno, al fin y al cabo, ya que son estas mismas circunstancias las que motivan soluciones creativas y decisiones que terminan siendo trascendentales para los proyectos que pongo en marcha junto a mi equipo.

B.C| ¿En qué proyecto andas metido actualmente?

Ahora mismo, me encuentro sacando adelante ‘Reality Check’. Se trata de un cortometraje que busca arrojar un poco de luz sobre una condición poco abordada en el cine contemporáneo: el trastorno delirante. Me interesaba abordar la historia desde la posibilidad de recuperación que tienen estos pacientes y que ellos mismos eligen si tomar o no. Esto ya que la mayoría de interpretaciones de personas delirantes están continuamente enfocadas a la villanía, psicopatía y hasta al asesinato. Sin embargo, el trastorno delirante es algo que no se reduce tan solo a “no tener los pies puestos sobre la tierra”, sino que va más allá de esto. ¿Sabías que muchas veces los pacientes con trastorno delirante no ven su vida laboral o personal afectada directamente por su condición? Hablamos de personas que conviven a diario con ideas o pensamientos delirantes, pero que sin embargo, guardan completa coherencia para ellos. Mundos que bien pueden ser ideales o caóticos y que existen dentro de la mente de estas personas, sin que la gente a su alrededor pueda darse cuenta o sepa qué hacer al respecto. Son cuestiones que, junto con mi equipo de trabajo, buscamos abordar a través de la historia de ‘Reality Check’.

Además, hemos comenzado una campaña de crowdfunding en Verkami, plataforma de micromecenazgo, a través de la cual esperamos poder conseguir los recursos económicos para solventar los gastos de producción, rodaje, postproducción y distribución del cortometraje. Podéis echarle un vistazo aquí: https://vkm.is/realitycheck

B.C| ¿Cómo afrontas el futuro?

Con optimismo, pero siempre desde el asumir el aquí y el ahora. Nunca espero que mis circunstancias vayan a cambiar espontáneamente porque sí. No creo mucho en las coincidencias, así que tanto las cosas que me ocurren como aquellas que no, las asocio a las decisiones que tomo en la vida. Es importante asumir responsabilidad por nuestras acciones del presente. Personalmente, soy una persona a quien le gusta visualizar mucho el futuro, no como algo inalcanzable o fantasioso, sino como las posibilidades reales de éxito para las cuales trabajas y te esfuerzas desde ahora.

B.C| Pensemos en los directores noveles que están leyendo esta entrevista y se pueden sentir identificados contigo. ¿Qué consejo les darías?

Dos cosas que me parecen súper importantes: la primera puede sonar un poco de manual de autoayuda pero es súper cierta: nunca rendirse. Dedicarse al cine es un oficio duro, hay días en los que recibes noticias no tan buenas por doquier. De hecho, una de las cosas que siempre repito entre mi equipo de trabajo es que cada vez que me dan una noticia que pueda resultar mala, tengo a lo mucho media hora para procesarla y luego volver a la carga. Irónicamente, lo extraño es que todo vaya de la manera en la que uno espera, pero las satisfacciones y el ver los resultados de tu trabajo no se comparan con nada.

La segunda, nadie puede hacer esto solo. Un gran consejo sería rodearos de gente que esté dispuesta a creer en vuestras ideas casi tanto o más que vosotros mismos. Gente de quien podáis aprender continuamente. A veces llegamos a la dirección, pensando que por ser la persona “al mando”, tenemos que saberlo todo y nunca nos vamos a equivocar ya que tenemos la última palabra. No hay falsedad más grande que esta. Lo realmente genial de esta profesión es esa magia de poder contar con personas que desde su propia área de experiencia aportan ideas, propuestas y puntos de vista que refuerzan la visión original de un proyecto y lo elevan a su máxima expresión, desbloqueando un potencial del que uno como director a menudo no es del todo consciente.

B.C| Un sueño…

Por supuesto que me gustaría hacer algo un poco más a gran escala aquí, en España, pero un sueño que definitivamente me gustaría concretar sería el tener alguna vez la posibilidad de hacer cine en Perú, que es de donde soy. Nadie es profeta en su propia tierra, dicen por ahí. Sin embargo, me gustaría tener la oportunidad de demostrarme lo que puedo hacer. Hay un mercado incipiente y que empieza a cobrar notoriedad más allá de los productos comerciales que no siempre funcionan de la manera adecuada y es ahí donde me encantaría poder posicionarme.

B.C| Algo que añadir…

Lo primero agradecerte, Melanie, por la entrevista y tu apuesta por jóvenes talentos. Luego me gustaría cerrar volviendo a invitar a tus lectores a echar un vistazo a la campaña del cortometraje ‘Reality Check’ en Verkami. Se trata de una historia con la que todo el equipo de trabajo está comprometido, tenemos muchas cosas que aportar desde nuestro lugar en la ficción y creemos que con los apoyos suficientes, podremos llevar este proyecto a cabo.

Entrevista firmada: Melanie Belmonte

Fotos cortesía: Sandro H. Ortiz